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Memorando: qué es, partes, tipos y ejemplos (con plantilla)

Qué es un memorando, sus partes, tipos y errores frecuentes. Incluye 3 ejemplos completos, plantilla lista para usar y guía de tono y registro.
Documento de memorando con estructura clara mostrando encabezado, destinatario, asunto y firma, con acentos en color naranja
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Salvador Galindo

Soy consultor de marketing especializado en tecnología y mercados internacionales. Mi enfoque se basa en ofrecer respuestas originales y estratégicas que se adaptan a las necesidades específicas de cada cliente.Con una profunda comprensión de las dinámicas del marketing global, he ayudado a numerosas empresas a aumentar su presencia y competitividad, ofreciendo resultados tangibles y sostenibles.

Un memorando —también llamado memorándum— es una herramienta esencial dentro de la comunicación interna de cualquier organización. Este documento permite transmitir información de manera clara y concisa, asegurando que todos los miembros de un equipo estén al tanto de asuntos importantes. Según el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, memorando es la forma preferida en español para referirse al informe en que se recopilan hechos y razones que deben tenerse en cuenta en un determinado asunto, siendo memorándum su variante latinizante igualmente válida.

En el entorno empresarial, el memorando se ha mantenido como un documento formal que, aunque ha evolucionado con la llegada del correo electrónico y las intranets corporativas, sigue siendo imprescindible para ciertas comunicaciones. A continuación encontrarás todo lo que necesitas saber: su definición, estructura, tipos, errores que debes evitar, ejemplos reales y una plantilla lista para usar.

¿Qué es un memorando o memorándum?

Un memorando es un escrito breve y de carácter oficial que se utiliza dentro de una organización para hacer solicitudes, recordatorios, impartir instrucciones o comunicar información relevante. Su carácter formal le da un peso particular en la comunicación interna, ya que se considera un registro oficial que puede consultarse en el futuro.

Este tipo de documento puede abordar una variedad de temas, desde cambios en políticas hasta recordatorios sobre eventos importantes. Lo que distingue al memorando de un simple correo electrónico es precisamente su valor documental: una vez emitido, suele archivarse y pasa a formar parte de la memoria institucional de la empresa.

Además, el memorando puede ser utilizado para documentar decisiones, acuerdos y otros aspectos relevantes. Esto ayuda a crear un registro de empresa que puede ser consultado en el futuro, e incluso puede adquirir valor probatorio en auditorías o procesos administrativos internos.

En cuanto a su extensión, un memorando estándar no debería superar una página (entre 150 y 300 palabras). Si el contenido requiere más desarrollo, el documento adecuado es probablemente un informe. La brevedad no es una limitación, sino una característica definitoria del formato: obliga a quien lo redacta a priorizar la información y a comunicar con precisión.

¿Cómo funciona un memorando en la comunicación interna?

El memorando actúa como un canal de comunicación efectivo dentro de una empresa. A diferencia de un correo electrónico, que puede perderse fácilmente en la bandeja de entrada, el memorando tiene un formato estandarizado que asegura que la información sea presentada de manera clara y formal.

El impacto del memorando en la comunicación interna se ve reflejado en varias áreas:

  • Claridad: Su estructura ayuda a que la información sea comprendida rápidamente.
  • Formalidad: Establece un tono serio que enfatiza la importancia del mensaje.
  • Registro: Permite documentar la comunicación, lo que puede ser útil en el futuro.
  • Alcance: Suele estar dirigido a muchas personas a la vez, representando los intereses de la compañía en su conjunto.

Además, el uso de memorandos puede ayudar a reducir la confusión y los malentendidos entre los empleados, asegurando que todos reciban la misma información al mismo tiempo. En la era digital, muchas organizaciones envían sus memorandos por correo electrónico o los publican en intranets, pero mantienen el formato estructurado que los define como documento oficial.

¿Cuáles son las partes de un memorando?

Un memorando bien estructurado consta de varias partes fundamentales que aseguran su efectividad:

  1. Encabezado o cabecera: Incluye el membrete de la organización, la numeración interna, la información del remitente, el destinatario, la fecha y el asunto.
  2. Introducción: Presenta el propósito del memorando de forma breve y directa.
  3. Cuerpo: Detalla la información que se desea comunicar. El mensaje debe ser breve y preciso, con párrafos de no más de cuatro a seis líneas.
  4. Conclusión: Puede incluir un llamado a la acción o una invitación a discutir el contenido.
  5. Firma y pie: Se agrega la firma del remitente, su cargo y, si procede, el sello de la empresa para validar el documento.

La claridad en la presentación de estas partes es esencial para que el memorando cumpla su función. Cada sección debe ser fácilmente identificable y contener información relevante. Según Asana, un asunto bien redactado en el encabezado es clave: “permite que las personas sepan de qué trata antes de abrirlo y prioricen su lectura”.

¿Qué tipos de memorando existen y cuándo usarlos?

Existen varios tipos de memorando, cada uno con un propósito específico. Conocer el tipo adecuado es clave para mejorar la comunicación corporativa y garantizar que la información llegue de manera efectiva:

  • Informativo: Se utiliza para comunicar información relevante a todos los empleados o a un departamento concreto.
  • De aclaración: Busca aclarar dudas sobre un tema específico ya tratado en una reunión o comunicación anterior.
  • De recordatorio: Avisa sobre eventos próximos, plazos o fechas importantes.
  • De propuesta: Presenta ideas, cambios o iniciativas que se desean implementar y requieren aprobación o debate.

Memorando vs. otros documentos internos: ¿cuándo usar cada uno?

Una duda frecuente en las empresas es saber cuándo corresponde redactar un memorando y cuándo es más adecuado otro tipo de documento. La siguiente comparativa te ayudará a elegir el formato correcto:

  • Memorando: Comunicación interna breve y formal, dirigida a uno o varios destinatarios dentro de la misma organización. Ideal para instrucciones, recordatorios, cambios de política o propuestas. No requiere respuesta y queda archivado como registro oficial.
  • Circular: Similar al memorando, pero su destinatario es siempre colectivo (toda la plantilla o un departamento completo). Se usa para comunicados generales como cambios de horario o normas de seguridad. A diferencia del memorando, no suele estar numerada individualmente.
  • Acta: Documento que recoge los acuerdos y el desarrollo de una reunión. Mientras el memorando anticipa o instruye, el acta registra lo ya ocurrido. Requiere la aprobación de los asistentes.
  • Informe: Documento más extenso y analítico, que desarrolla un tema con datos, conclusiones y recomendaciones. Se usa cuando el asunto requiere análisis profundo, no solo comunicación rápida. Si necesitas saber más, consulta nuestra guía sobre cómo redactar un informe.

La regla práctica es sencilla: si necesitas comunicar algo de forma rápida, formal y que quede registrado, el memorando es tu herramienta. Si necesitas analizar, usa el informe; si necesitas dejar constancia de una reunión, el acta.

El memorando en España y Latinoamérica: diferencias de uso

Aunque el memorando es un documento universal en el mundo hispanohablante, su uso y denominación presentan matices según el contexto geográfico y administrativo que conviene conocer.

En España, el término más extendido en el ámbito empresarial privado es memorando o simplemente nota interna. En la administración pública española, este tipo de comunicación suele canalizarse a través de oficios internos o notas de régimen interior, aunque el formato del memorando se aplica de facto. El Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) reconoce el memorando como parte de los instrumentos de comunicación interna en las organizaciones públicas.

En Latinoamérica, el memorando tiene una presencia mucho más marcada en la administración pública y en el mundo corporativo. En países como Colombia, Perú, México o Venezuela, el término memorando (o memorándum) es de uso cotidiano y está regulado en los manuales de gestión documental de organismos estatales. En muchos de estos contextos, el memorando tiene rango de documento oficial con numeración obligatoria, firma del emisor y archivo en el expediente institucional. En Colombia, por ejemplo, la norma técnica ICONTEC para documentos comerciales (GTC 185) establece pautas específicas para su redacción y formato.

La diferencia más práctica: en España la formalidad del memorando es alta pero flexible; en buena parte de Latinoamérica, su protocolo es más estricto y su incumplimiento puede invalidar la comunicación a efectos administrativos.

El memorando en entornos digitales: correo, intranets y firma electrónica

La irrupción de herramientas como Slack, Microsoft Teams o las intranets corporativas ha generado una pregunta legítima: ¿sigue teniendo sentido el memorando en un entorno donde todo se comunica en tiempo real? La respuesta es sí, pero con matices.

La distinción clave está en el nivel de formalidad y el propósito: el memorando se reserva para anuncios oficiales, cambios de política o directrices que requieren un registro permanente, mientras que el correo electrónico y las herramientas de mensajería son ideales para la comunicación diaria y dinámica.

Algunas pautas para adaptar el memorando al entorno digital:

  • Correo electrónico corporativo: Puedes enviar el memorando como archivo adjunto en PDF, manteniendo su estructura formal intacta. El asunto del correo debe reproducir el asunto del memorando para facilitar la búsqueda posterior.
  • Intranet o portal corporativo: Publicar el memorando en un espacio centralizado garantiza que todos los destinatarios accedan a la misma versión. Asana señala que enviar un memorando electrónico a grupos de empleados es beneficioso porque “les brinda un punto centralizado donde ver información de la empresa”.
  • Slack o Teams: Estas plataformas son adecuadas para comunicaciones informales o de seguimiento, pero no sustituyen al memorando cuando la comunicación necesita quedar archivada como registro oficial. En ese caso, el mensaje en el canal puede acompañarse del documento adjunto.
  • Accesibilidad móvil: Si distribuyes el memorando en formato digital, asegúrate de que sea legible desde un smartphone. El PDF es el formato más recomendado por su compatibilidad universal.

La regla de oro en entornos digitales: usa el canal informal para avisar, pero el memorando formal para dejar constancia. Un mensaje de Teams que dice “os adjunto el memo sobre el nuevo protocolo” es perfectamente válido; lo que no puede faltar es el documento estructurado detrás.

Validez de la firma digital en el memorando electrónico

Cuando el memorando se distribuye en formato digital, surge una cuestión práctica: ¿es válida la firma electrónica como sustituto de la firma manuscrita? En el ámbito europeo, el Reglamento eIDAS (UE) 910/2014 establece el marco legal para la firma electrónica y le otorga plena validez jurídica, equiparándola a la firma manuscrita siempre que se utilice una firma electrónica cualificada. Esto significa que un memorando firmado digitalmente con un certificado reconocido tiene el mismo valor probatorio que uno firmado en papel.

En Latinoamérica, la regulación varía por país, pero la tendencia es convergente: México cuenta con la Firma Electrónica Avanzada (FIEL/e.firma), Colombia regula la firma digital mediante la Ley 527 de 1999 y su decreto reglamentario, y Perú dispone de la Ley 27269 de Firmas y Certificados Digitales. En todos estos marcos, el memorando electrónico con firma digital certificada tiene validez oficial ante organismos públicos y en procedimientos administrativos. Si tu organización gestiona memorandos con consecuencias jurídicas o contractuales, conviene verificar con el área legal qué nivel de firma electrónica es exigible en cada caso.

Tono y registro lingüístico: frases recomendadas y expresiones a evitar

Uno de los aspectos que más dudas genera al redactar un memorando es el tono. Saber que debe ser “formal” no siempre es suficiente: la línea entre la formalidad adecuada y la rigidez excesiva —o entre la cercanía y la informalidad inapropiada— puede ser difusa. Los siguientes ejemplos concretos te ayudarán a calibrar el registro correcto.

Frases recomendadas para el memorando

  • «Por medio del presente se comunica a todo el personal que…» — Apertura estándar, clara y neutra.
  • «Se recuerda a los responsables de área que el plazo de entrega vence el…» — Recordatorio directo sin tono sancionador innecesario.
  • «El Departamento de [nombre] propone la implementación de…» — Apertura adecuada para memorandos de propuesta.
  • «Para cualquier consulta, pueden dirigirse a [nombre o departamento] antes del [fecha].» — Cierre con llamado a la acción preciso.
  • «Se agradece la colaboración y puntualidad de todos los equipos.» — Cierre cortés que no resta formalidad.
  • «Quedo a disposición para ampliar la información que se estime necesaria.» — Fórmula de cierre útil en memorandos de propuesta o aclaración.

Expresiones que debes evitar

  • «Hola a todos, os cuento que…» — Apertura informal propia del correo cotidiano, no de un documento oficial.
  • «Como ya sabéis…» — Presupone conocimiento y resta claridad; el memorando debe ser autoexplicativo.
  • «Urgente!!» o el uso de emojis» — Rompen la formalidad requerida y pueden restar autoridad al mensaje.
  • «Espero que esto quede claro» — Tono condescendiente que puede generar tensión innecesaria.
  • «Os mando este memo para…» — La primera persona informal es adecuada en mensajería, no en un documento archivable.
  • «Asunto: Información» o «Asunto: Reunión» — Asuntos vagos que no permiten priorizar la lectura ni recuperar el documento en el archivo.

La clave está en escribir como si el documento fuera a ser leído por alguien que no te conoce y que, además, podría consultarlo meses después. El memorando habla en nombre de la organización, no de la persona que lo firma.

3 ejemplos completos de memorando

A continuación encontrarás tres modelos de memorando redactados y listos para adaptar a tu empresa. Cada uno responde a un tipo distinto de comunicación interna.

Ejemplo 1: Memorando informativo (cambio de política)

Este modelo sirve para comunicar un cambio en las normas o procedimientos internos de la organización.

  • PARA: Todo el personal de la empresa
  • DE: Dirección de Recursos Humanos
  • FECHA: [Fecha de emisión]
  • ASUNTO: Actualización de la política de trabajo híbrido — Memorando N.º 012

Por medio del presente, se comunica a todo el personal que, a partir del próximo mes, la política de trabajo híbrido queda actualizada de la siguiente manera: se permitirán hasta tres días de teletrabajo semanales, previa coordinación con el responsable de cada departamento. Los días presenciales obligatorios serán los martes y jueves.

Para cualquier consulta, pueden dirigirse al departamento de Recursos Humanos antes del [fecha límite].

Atentamente,[Nombre y apellidos]Director/a de Recursos Humanos[Nombre de la empresa]

Ejemplo 2: Memorando de recordatorio (plazo de entrega)

Este modelo es útil cuando se acerca una fecha límite y es necesario recordársela a los equipos implicados.

  • PARA: Jefes de departamento
  • DE: Dirección de Administración y Finanzas
  • FECHA: [Fecha de emisión]
  • ASUNTO: Recordatorio — Entrega de informes trimestrales — Memorando N.º 027

Se recuerda a los responsables de cada área que los informes correspondientes al primer trimestre del ejercicio deben ser entregados antes del día 30 del presente mes. La entrega fuera de plazo afectará la programación de auditoría interna y no podrá ser admitida salvo causa justificada comunicada con antelación.

Se agradece la puntualidad y colaboración de todos los equipos.

Atentamente,[Nombre y apellidos]Director/a de Administración y Finanzas[Nombre de la empresa]

Ejemplo 3: Memorando de propuesta (nueva iniciativa)

Este modelo sirve para presentar una idea o proyecto que requiere la valoración o aprobación de la dirección.

  • PARA: Comité de Dirección
  • DE: Departamento de Marketing
  • FECHA: [Fecha de emisión]
  • ASUNTO: Propuesta de programa de formación interna en comunicación digital — Memorando N.º 035

Por medio del presente memorando, el Departamento de Marketing propone la implementación de un programa trimestral de formación interna en herramientas de comunicación digital. El objetivo es mejorar la eficiencia en la gestión de contenidos y la coordinación entre departamentos.

Se adjunta un resumen ejecutivo con los objetivos, el cronograma propuesto y el presupuesto estimado. Solicitamos que el Comité de Dirección valore la propuesta en la próxima reunión ordinaria.

Atentamente,[Nombre y apellidos]Responsable de Marketing[Nombre de la empresa]

Plantilla gratuita de memorando: lista para rellenar

Si necesitas redactar un memorando de forma inmediata, puedes usar la siguiente plantilla como punto de partida. Cópiala, adapta los campos a tu empresa y tendrás un documento listo en minutos.

  • Membrete: [Nombre y logotipo de la empresa]
  • MEMORANDO N.º: [Número correlativo interno]
  • PARA: [Nombre del destinatario o departamento]
  • DE: [Nombre del remitente y cargo]
  • FECHA: [Día, mes y año]
  • ASUNTO: [Descripción breve del tema — máximo 8 palabras]

[Párrafo de introducción: explica el motivo del memorando en 2-3 líneas.]

[Cuerpo: desarrolla la información necesaria de forma clara y directa. Usa párrafos cortos de 4-6 líneas. Si hay instrucciones o puntos concretos, usa una lista numerada.]

[Conclusión o llamado a la acción: indica qué deben hacer los destinatarios, si procede, y antes de qué fecha.]

Atentamente,[Nombre completo][Cargo][Departamento][Firma y sello, si corresponde]

¿Prefieres trabajar directamente en tu procesador de texto? Puedes copiar esta estructura en Google Docs o en Microsoft Word: pega el texto, sustituye los campos entre corchetes por los datos reales y añade el logotipo de tu empresa en el encabezado para darle mayor formalidad. Si usas Word, guárdalo como plantilla (.dotx) para reutilizarlo sin tener que reformatearlo cada vez.

¿Cómo hacer un memorando en 4 pasos?

Redactar un memorando puede parecer complicado, pero siguiendo estos cuatro pasos puedes crear un documento efectivo:

  1. Define el propósito: Antes de empezar, asegúrate de tener claridad sobre la razón del memorando. ¿Informas, recuerdas o propones algo?
  2. Estructura el contenido: Organiza la información en las partes que hemos descrito: encabezado, introducción, cuerpo y conclusión.
  3. Redacta el mensaje: Usa un lenguaje claro y directo, evitando jergas innecesarias. El tono debe ser formal pero comprensible para todos los destinatarios.
  4. Revisa antes de enviar: Asegúrate de que no haya errores y que la información sea precisa. Un memorando sin errores refuerza la credibilidad del remitente.

Este enfoque simplificado te ayudará a crear un memorando que cumpla su propósito y sea fácil de entender. La atención al detalle es clave para que el documento sea realmente efectivo.

Errores frecuentes al redactar un memorando

Conocer los fallos más habituales es tan útil como conocer la estructura correcta. Estos son los errores que aparecen con más frecuencia y que, en muchos casos, restan validez o eficacia al documento:

  • Asunto vago o genérico: Escribir «Asunto: Información» o «Asunto: Reunión» no dice nada. El asunto debe ser específico y autoexplicativo: quien lo lea tiene que entender el contenido sin abrir el cuerpo del documento.
  • Tono informal o coloquial: El memorando es un documento oficial. Expresiones como «hola a todos», «os cuento» o el uso de emojis rompen la formalidad requerida y pueden restar autoridad al mensaje.
  • Ausencia de numeración: No asignar un número correlativo al memorando dificulta su archivo, su trazabilidad y su posterior localización. En contextos administrativos, un memorando sin número puede carecer de validez formal.
  • Cuerpo excesivamente largo: El memorando no es un informe. Si el desarrollo supera tres o cuatro párrafos, probablemente el documento adecuado es otro. Un cuerpo extenso diluye el mensaje y reduce la probabilidad de que el destinatario lo lea completo.
  • Omitir el llamado a la acción: Si el memorando requiere una respuesta o una acción por parte del destinatario, esta debe quedar explícita, con fecha límite incluida. Dejarlo implícito genera ambigüedad y retrasos.

Revisar estos cinco puntos antes de enviar cualquier memorando es una práctica sencilla que mejora notablemente la calidad y la efectividad de la comunicación interna.

Consejos para escribir un memorando efectivo

Para que tu memorando sea realmente efectivo, considera estos consejos:

  • Mantén la brevedad: Evita incluir información innecesaria que distraiga del mensaje principal.
  • Usa un lenguaje claro: Asegúrate de que todos los empleados entiendan el contenido, independientemente de su área.
  • Revisa la gramática y ortografía: Un documento sin errores refuerza la credibilidad.
  • Incluye un llamado a la acción: Si es necesario, indica qué pasos deben seguir los destinatarios y antes de qué fecha.
  • Numera tus memorandos: Llevar una numeración correlativa facilita el archivo y la trazabilidad de las comunicaciones internas.

Siguiendo estos consejos, puedes asegurarte de que tu memorando sea efectivo y cumpla con su objetivo de informar y coordinar dentro de la organización. Si quieres profundizar en otros tipos de documentos empresariales, en Narratias encontrarás guías específicas para cada formato.

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